¿Tus hijos se pelean?, los míos si

Hace un par de noches, cuando por fin había enviado a los niños a su habitación a leer antes de dormir, escuche unos golpes y para mi sorpresa, los dos mayores estaban enzarzados en una discusión y los libros volaban por la habitación, ni siquiera pregunté por el motivo, pero pondría la mano en el fuego y no me quemaría, si digo que el desencadenante sería una tontería.

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En fin…., se quieren y se odian a partes iguales, están todo el día protestando el uno del otro, pero ay amigo, si la cosa se pone sería y uno de los dos se lleva un castigo, viene el otro como abogado de pleitos pobres a convencerme para que le levante el castigo, “mama pobrecillo, no le castigues”, no hay quien los entienda.

Las peleas entre hermanos, aunque nos parezca increíble forman parte del desarrollo de los niños, es natural y es un sistema adaptativo, en ellas aprenden a manejar la agresividad, a ceder, a compartir, a perdonar y pedir perdón, e incluso a dialogar. Siempre están presentes, cuando son pequeños pelearan por un juguete y después por la consola o por los amigos, o por la ropa, siempre habrá un motivo, pero están más presentes entre los 6 y los 12 años, doy fe, mis hijos mayores tienen 10 y 9 años.

Los padres debemos estar atentos, pero no debemos intervenir a no ser que haya agresiones o insultos, si detectamos que una pelea ha llegado a mayores, lo mejor es separarlos durante un ratito y que ninguno de los dos se quede en el cuarto donde se ha producido la pelea, eso lo percibirían como una victoria.

niños

No debemos actuar como jueces, a ellos siempre les parecerá que tomamos partido por uno, algo que hará aumentar la rivalidad.

Tampoco debemos darle la razón por sistema a uno, es muy raro que siempre uno sea el bueno y otro el malo, más bien uno puede tener más habilidad para parecer “el bueno”.

No debemos etiquetar a los niños, “eres un vago”, ni comparar a los hermanos, “tu hermano es más listo que tu”, al contrario debemos intentar mostrar en que es bueno cada uno (todos tenemos algo en lo que somos muy buenos, solo hay que encontrarlo) y siempre podemos aprender del otro.

Lo que podemos hacer es tratar de que no nos vean discutir a nosotros (hay veces que esto es imposible, lo se) y si discutimos que sea de una manera racional, llegados al caso, que nos vean pedir perdón. En la educación de los niños, la regla de oro, es predicar con el ejemplo, ayer mi hijo pequeño de 5 años me dijo “que morro me dices que me salen llagas en la boca por no comer fruta y tu no comes fruta”, mentí como una bellaca y le dije “Siiii que como, pero tu no me ves”, claro esto creo que no se lo cree nadie y el menos, así que a partir de ahora, la poca fruta que como intentaré comerla delante de el.

Si las peleas son continuas y te desesperan, puedes hacer un registro de las causas más comunes de discusión (al final siempre son las mismas) y poner por escrito una serie de reglas, se me ocurre que si discuten por los juguetes, la regla puede ser ” siempre hay que pedir permiso para coger un juguete al otro” o, si discuten por la consola, se pueden poner turnos de horas o días, en fin…, aquí hay que echarle imaginación.

A los niños les gusta recibir atención y para ellos que tu dejes de hacer algo para echarles una regañina es atención, lo mejor es intentar contar hasta 50.000 (como mínimo), y de forma lo más tranquila posible decirles que lo arreglen ellos. Eso si, cuando veas que están jugando sin discutir, hazles saber que eso si que te gusta.

Aunque yo la teoría me la se, también se por experiencia que el actuar con tanta calma y tranquilidad no siempre es fácil, pero hay que practicarlo.

 

¿Vuestros hijos se pelean? ¿o los míos son los únicos?.

 

 

 

 

 

4 pensamientos en “¿Tus hijos se pelean?, los míos si

  1. ana ruiz

    Claro que se pelean,!!!!!!!! Y eso qye tienen 19, 16 y 10 y como bien dices los motivos son de lo mas bobos!!!!! Aunque para ellos son lis mayores problemas del mundo!!!!!!!

  2. Helena

    Hola!
    Pues yo no tengo hijos todavía, pero recuerdo unas peleas memorables con mi hermano pequeño… Vamos, que nos faltaba sólo el barro!
    Recuerdo que mi madre se desesperaba a veces, pero solía hacer como tú dices y dejarnos a nuestras cosas, hasta que llegaba la calma, y luego nada, tan amigos!
    Eso sí, una vez mi hermano en una pelea hizo un agujero en la puerta de una patada, y se armó Troya! Ahí sí que tuvo que intervenir, y estuvimos un mes castigados! Jejeje

    Aunque desde entonces tenemos una anécdota de la que reírnos siempre! ☺️

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